De color oliva, mide alrededor de 48 centimetros y pesa aproximadamente un kilo. Su alimentacion se basa en insectos, asi como en plantas y pequeños frutos.
Al tratarse de uno de los pocos loros alpinos que quedan, e ir su numero en descenso, se decidio declararlo especie protegida en 1986.


El Kea construye sus nidos entre las ramas y raices de los arboles, siendo su esperanza de vida de mas de 20 años.
Este ave es conocida por su alta inteligencia y curiosidad, llegando a resolver pequeñas pruebas que se le presentan como obstaculos para la obtencion de comida.
En una de nuestras paradas de descanso, concretamente en el pueblo de Arthur's Pass, tuvimos nuestro primer encuentro con el Kea.
En un primer momento resulta gracioso ver como se pasea con sus patitas entre todos los presentes.
No mucho mas tarde, descubririamos algo de lo que no te informan en los panfletos.
El Kea es un cleptomano, un sinvergüenza y un canalla.
Siempre espera en los aparcamientos donde mas turistas hay, aguardando el momento oportuno para el ataque. Es entonces cuando: salta al capo del coche, picotea las botas de los mas despistados o roba todo lo que esta a su alcance.
Yo misma pude ver como un kea le arrebato el sandwich de las manos a un niño de 8 años que no salia de su asombro. Cuando su madre se giro, el niño le intento explicar que un pajaro se lo habia llevado, pero claro, era demasiado inaudito para creerlo...
Nosotros no ibamos a ser la excepcion...
Solo dos minutos despues de aparcar, mientras yo esperaba en el coche a que Kimmo volviera del baño, se empezo a congregar una muchedumbre alrededor de "la Esti", a juzgar por sus caras sonrientes y las camaras que emitian un flah tras otro, sospeche que algo estaba pasando...
Kimmo abrio la puerta y me grito: "Un kea se esta comiendo el asiento de tu bici!!!"
No podia ser posible!!, pero si, asi era.
Ese pajarraco estaba destrozando mi bici! Y no solo eso, lo peor fue cuando empezaron a llegar mas y mas kea a "la Esti" intentando picotear alla donde podian.
Menudo espectaculo se habia creado, por algo los llaman "los payasos de las montagnas", pero a mi sinceramente no me estaba haciendo ninguna gracia!
El resto de turistas reian, encandilados por las travesuras de los animalillos. Kimmo los intentaba espantar recibiendo como contestacion una amenaza de picotazo, solo faltaba eso: unos loros farrucos!! Y yo...bueno, yo me meti corriendo dentro del coche...eso, si, de vez en cuando asomaba la cabeza para gritarles!
Asi esperamos un buen rato, a que los pequeños "cabroncetes" se cansaran de nosotros...
Solo algo mas divertido que nuestra furgoneta les podia hacer cambiar de objetivo para sus juegos...
Y cuando esto sucedio, como si de una pista de ski de tratase, el Kea se deslizo por la luna de nuestra coche, volando hasta su proxima victima. Yo que lo estaba viendo desde dentro estaba flipando!!!
Dentro de lo que cabe tuvimo suerte, pues en las hazañas de los kea se enumeran desde destrozos de tiendas de campaña, hasta robos de pasaporte y botas de trekking.
Aunque se trate de un animal muy divertido, la gente no entiende que si los paneles informativos asi lo indican, NO hay que dar a estos pajaros de comer, pues ademas de poder enfermar, se estan llegando a convertir en un gran problema en determinados lugares de descanso. Y digo esto porque no fueron un par de personas solo las que vimos haciendo esto...
Este es el Kea, un loro de las montañas con atraccion por lo ajeno, que al fin y al cabo debo reconocer...que si, tiene su gracia!
Aprovecho unas ultimas lineas para desearles a los compañeros de mi padre que iban en el autobus de GM una pronta recuperacion.